Me dice un buen amigo que escribir un blog es un ejercicio de ingenio narcisista. Quizá tenga razón, pero adivino en su afirmación razones ocultas, que no aporta, y que deben estar relacionadas con la amistad, con el conocimiento que nos tenemos. Dice también que es un acto impúdico. Y francamente no lo entiendo. ¿Le diría eso a los cientos de columnistas de los periódicos? ¿A los poetas? Acepto que no le guste lo que yo escriba, pero se ha adelantado y me ha descalificado previamente: puede ser, que como me conoce, piense que no le interesa lo que yo pueda escribir, pero eso sería muy ofensivo y somos buenos y comunicativos amigos. El que vuelque mi preocupación aquí, mi extrañeza, ¿es impúdico?
A mi me sirve para ordenar mi cabeza. El mundo verbal es muy caótico y carente de rigor. Es más fluído y sugerente en ocasiones pero puede uno acabar hablando de algo que nadie sabe cómo surgió. Lo verbal es muy efímero y repetitivo. Podría escribir un diario secreto, pero nunca he podido, quizá tampoco pueda seguir con este blog al que me ha empujado alguien especialmente querido, pero soy consciente de que al escribir aquí, otros pueden leerlo y eso ayuda y me obliga a expresarme con mayor exactitud. Además, quizá un diario secreto fuera más impúdico.
¿Qué ha querido decirme mi amigo?
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8 comentarios:
Seguramente tiene razón, para escribir un blog hay que tener algo de narcisista e ingenioso. He observado que cuanto más escribe el personal, mejor escriben y se obligan a ser más ingeniosos.
Yo también le encuentro algo terapeútico a esto.
De acuerdo, pero, ¿es impúdico?
No creo que un acto impúdico tenga que tener una connotación negativa. El pudor tiene muchos matices, y muchos significados. Se puede escribir un blog con pudor, y sin pudor también. Y con vergüenza, y sin ninguna vergüenza. Cada uno encuentra su manera. Quizá ese pudor del que habla tu amigo se refiere más a él mismo, rechazo a asomarse a una intimidad compartida, en voz alta, con todo el que esté dispuesto a escucharlo. Quizá me equivoque, pero sin ningún tipo de pudor, escribo aquí lo que me parece.
P.D: Y no firmo porque no soy pudorosa, pero sí vergonzosa, jeje.
Totalmente de acuerdo con el post. Has dado en el clavo, parece como si sólo los que cuentan con la suerte (e ingenio... unos más que otros)de escribir en un periódico tienen el derecho de no ser cuestionados por sus textos...
De pronto, aparece esta herramienta y muchos afilan los argumentos para despreciar a los que escribimos y justificar su "no hacerlo".
¿Narcisista? los hay y a montones. ¿Gilipollas? A pares, pero es que la vida está compuesta por cielos e infiernos llenos de buenas intenciones... Y al final a unos pocos (con nuestra dosis propia, justa y reconocida de narcisismo; nuestra humildad, locura, delirio y necesidad de dar caos al orden y viceversa... y sobre todo el gustazo de escribir por escribir, por placer y compromiso con uno mismo) nos queda este rincón para contar, escuchar y comunicarnos. ¿Que no?
Salud!
Un punto narcisista creo que todo el que escribimos un blog tenemos. Escribimos para que nos lean, si no no lo haríamos en un blog sino para nosotros, y cuantos más mejor. Pero es mil veces mejor este punto de narcisismo que los que le dan rienda suelta siendo los chulos de la oficina, la fabrica o el garito de turno. Y, si expresas tu yo más intimo en lo que escribes, si son impúdicos, porque te descubres. Ahora, ese impudor no es malo, lo que es malo es el falso pudor de los que se escandalizan cuando uno es abiertamente sincero. No obstante, quizá haya un punto de narcisismo herido en tu amigo, que no se siente capaz de hacer lo mismo que tú. Y por último, los blogs tienen una ventaja sobre los columnistas. A ti los comentaristas no te dejarán creerte Dios como muchos columnistas y tertulianos.
Veo que muchos por aquí decís que efectivamente hay algo de narcisista en escribir. Yo no lo creo. Evidentemente el que sea narcisista “de fábrica” quizá lo sea también escribiendo. Pero que exista una necesidad, una búsqueda de lectores, es un acto para mi de lo más natural, igual que cuando hablamos en voz alta esperamos que el que está enfrente nos escuche. Un narcisista encuentra la complacencia en sí mismo, así que los que quieren ser leídos en mi opinión buscan otra cosa: comunicación, hacer disfrutar, ser capaces de emocionar a otros, y no sólo a uno mismo. Encuentro más generosidad que narcisismo, sinceramente. isa
hablemos de mis... Temores favoritos.
Fdo.: narciso quemeahogo
Salud!
El otro día me comentaba una amiga, aprovechando que había más gente, que a mi me encantaba hablar de mi misma. Al cabo del rato me preguntó que por qué iba al psicoanalista. Le contesté que para dejar de hablar de mi misma. Como en todo, hay niveles y creo que lo malo no es hablar de una misma sino a) no escuchar a los demás; o b) no hablar nunca de una misma. No hay novela, guión de cine, obra teatral buena, en la que su autor no haya volcado su YO con generosidad (suscribiendo alguno de los comentarios anteriores); todo lo demás: las generalidades, lugares comunes, o la no implicación personal valen para atronar el silencio, pero no para la escritura sincera en todas sus manifestaciones. El pudor en escritura... "pa los folletos del Corte Inglés".
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